¡Cambie una vida envíenos su historia!

 

Mariana D.

Cuando yo llegué donde Daniel hace dos años, vine referida por una amiga porque estaba en un estado financiero terrible. Tenía un trabajo, pero el dinero no me alcanzaba para cubrir mis gastos. Recuerdo muy bien que la primera pregunta que Daniel me hizo fue: “Mariana, cuál es tu problema, como te podemos ayudar”. Yo le respondí: “Es que me pagan muy poquito! El dinero no me alcanza. Pero mi amiga me dijo que viniera donde ti, no sé cuál será tu secreto, o me vas a dar un mejor trabajo” Le dije riéndome.

Daniel me dijo que probablemente mi amiga me había referido a él porque pensaba que el problema no era el trabajo.

Daniel sacó una hojita: “Cuentas básicas”, decía arriba, y me hizo escribir todas mis cuentas básicas en una hoja, las sumamos, y después escribí todos mis gastos. Para mi sorpresa, el saldo era a mi favor. Ah? ¡Cómo es posible Daniel, si a mí nunca me alcanza! Entonces  Daniel sacó otra hojita. Esta se llamaba “cuentas semanales”…mmm, me quedé pensando que sería lo que escribiría allí.

Empecemos, dijo Daniel: ¿A dónde vas apenas sales de tu casa en la mañana? Al trabajo, pero primero paro en  la cafetería al lado de mi oficina. – Que compras? dijo Daniel-  Un Cafecito, dije. Pero solo me cuesta $2.50 al día y un pastelito de $1.50.

Daniel tomó nota: Cafecito, $2.50 por cinco días, por cuatro semanas. Pastelito, $1,50 al día, por cinco días por cuatro semanas. $1.040 al año.

Queeeeee? Eso es imposible! ¡Yo no me gasto mil dólares al año en café! Le dije sorprendida.

Sigamos, dijo Daniel. Me preguntó cuántas veces al mes salía a comer fuera, cuántas veces al mes compraba ropa y así continuamos un buen rato. Cuando terminamos la consulta, Daniel me mostró cómo yo  podía ahorrar  $240 dólares al mes solamente cambiando algunos hábitos que por demás, no eran ni siquiera saludables.

Ahora tengo ahorros en mi cuenta y voy de vacaciones y sin embargo salgo a comer fuera y compró ropa. Simplemente reorganicé mis prioridades. Daniel me hizo ver lo que podría ser obvio para algunas personas, pero que otros estamos tan encerrados en nuestra propia  burbuja, que no lo vemos.

 

 

Juana P.

¡Yo empecé a arreglar mi crédito con Daniel hace un año y ya estoy lista para comprar mi casita! También les aviso cuando ya cierre y los invito al BBQ.

$5,000 dólares y un sueño.

Daniel me ayudó a establecer mi negocio. ¡Siempre se lo voy a agradecer! ¡Yo solo tenía $5,000 dólares y un sueño y muchas ganas de trabajar! ¡Nadie me daba empleo! Debe ser que soy muy feo, porque yo soy buen trabajador pero parecía que nadie me quería dar un chance.  Así que un día escuché a Daniel por la radio decir: “¡No trabajes por dinero, trabaja por tus sueños!” Y decidí que trabajaría por mi sueño de tener un negocio propio. Pero con solamente $5,000 dolares, que negocio podría establecer? A menos que Daniel fuera medio genio y se inventara algo con ese presupuesto, mi sueño era imposible. Así que pedí cita y me reuní con Daniel. Lo primero que me gustó fue que, aunque les dije que solo tenía $5,000, me dieron cita, (¡yo pensé que me iban a colgar el teléfono!) y lo segundo es que no me cobraron la consulta!  Daniel me arregló el crédito personal y me consiguió un préstamo por $5,000, todo esto en seis meses! ¡Ahora tengo un “food truck” y mi sueño se cumplió!